La osteoporosis es una enfermedad degenerativa que afecta la salud de los huesos. Quienes la padecen notan que sus huesos se vuelven frágiles y débiles, ya que el nuevo tejido óseo no se produce lo suficientemente rápido como para compensar la pérdida del tejido más viejo. Cuando esto ocurre, los movimientos cotidianos pueden volverse dolorosos y difíciles. Por eso nuestro equipo ofrece pruebas de detección de osteoporosis a quienes corren riesgo de desarrollar esta afección. Mediante una prueba de detección, nuestro equipo puede proponer medidas de intervención que permitan tanto prevenir como controlar la osteoporosis.
¿Qué partes del cuerpo se evalúan?
La National Osteoporosis Foundation recomienda medir la densidad ósea tanto de las caderas como de la columna para detectar la osteoporosis. A medida que envejecemos, las caderas y la columna son más propensas a sufrir problemas como fracturas. Por eso estas dos zonas son las ideales para la detección. Medir la densidad ósea en estas zonas mostrará si usted corre riesgo de osteoporosis, así como si es probable que sufra fracturas óseas en el futuro.
¿Cómo funciona la prueba de detección?
La mejor manera de evaluar problemas de densidad ósea es mediante rayos X. Esta prueba de imagen no es invasiva y se realiza rápidamente. También permite comparar con mayor precisión las pruebas anteriores con las futuras. Al igual que con otras pruebas de detección, se recomienda realizarse una prueba de osteoporosis cada dos años. Esto permite a nuestro equipo ver si la densidad ósea ha disminuido o si las intervenciones necesarias han tenido éxito.