La ecografía es un procedimiento médico que permite detectar y monitorear una amplia variedad de afecciones. Aunque muchas personas asocian las ecografías con el embarazo, este procedimiento no es exclusivo de él. La ecografía utiliza un dispositivo que envía ondas sonoras de alta frecuencia al cuerpo para producir imágenes de sus estructuras internas. El procedimiento es seguro y no invasivo, por lo que puede sentirse tranquilo al realizárselo con nuestro personal.
¿Qué se puede detectar con una ecografía?
Como se mencionó anteriormente, las ecografías se realizan durante todo el embarazo. Permiten a los médicos monitorear el desarrollo del bebé y detectar cualquier problema. Sin embargo, el embarazo no es el único momento en que una persona debería hacerse una. Las ecografías también son eficaces cuando se utilizan para cualquiera de los siguientes fines:
- Diagnosticar enfermedades de la vesícula biliar.
- Evaluar problemas del flujo sanguíneo.
- Examinar un bulto encontrado en la mama.
- Monitorear problemas de inflamación de las articulaciones.
- Examinar los genitales y la próstata.
¿Qué esperar?
La duración de una ecografía varía según el motivo por el que se la realiza. Al inicio del examen, se aplica un gel tibio sobre la zona que se va a examinar. Esto evita las bolsas de aire que a veces bloquean las ondas sonoras. A continuación, se desplaza sobre la zona un dispositivo que transmite ondas sonoras al cuerpo para producir las imágenes deseadas. Luego nuestros médicos revisarán estas imágenes y le explicarán sus hallazgos.
Cómo prepararse para las ecografías
Después de programar una cita, nuestro equipo le indicará cómo debe prepararse. Algunos estudios, como la ecografía pélvica, requieren que el paciente tenga la vejiga llena. En cambio, las ecografías de la vesícula biliar requieren que el paciente no coma ni beba nada durante cierto tiempo antes del procedimiento. No dude en hacer a nuestro equipo cualquier pregunta sobre su preparación; con gusto le informaremos.